Día de la Madre: Confundir Amor con Trabajo de Cuidado no Remunerado.

Conocida es la sobrecarga de trabajo y la carga mental de las mujeres en nuestra sociedad. Esta se acrecienta para las mujeres que son madres: en Chile un 39,4% son jefas de hogar, cifra que ha ido en aumento en los últimos años; de estos la mitad son monoparentales, lo que significa que hay hijos presentes y  una adulta responsable. Además, en promedio dedican 3,21 horas diarias más que los hombres a las labores domésticas y cuidado. Las estadísticas nacionales nos muestran una ausencia del rol del padre.

La distribución de los roles es desigual; ¿qué se necesita para que esto cambie? La pandemia Covid-19 deja aún más en evidencia lo que esto significa en la vida cotidiana.  Al estar en casa, el tiempo personal de las mujeres, especialmente de las que son madres, se ha visto afectado intensamente. Por sólo enumerar algunas: tareas escolares, recreación de los niños, cuidado de los enfermos, aseo, alimentación, y por supuesto, el trabajo remunerado que hoy se está realizando desde casa: “home office” un concepto que suena bien pero que, en este contexto, es de un alto estrés. Si bien muchas familias hoy aplican la corresponsabilidad, estas son una excepción: 1 de cada 10 parejas heterosexuales adultas tiene una distribución equitativa en cuidados domésticos.

No es lo mismo ser mujer que ser madre, y además ¿qué significa ser madre? ¿Cuánto de la persona sigue existiendo al convertirse en madre? Los estereotipos de género promueven una figura materna que se abandona a sí misma en pos de la crianza de los hijos, y por extensión, del cuidado de otros miembros de la familia.

Por ello, afirmamos que tenemos una tarea pendiente como sociedad: entender que el cuidado de la infancia es rol de todos y no solo de las madres, proteger la crianza como lo más valioso para formar adultos responsables y sanos; y por último resolver las brechas de género en el trabajo, la vida privada y la vida pública, para mayor equidad y bienestar de todas las personas, mujeres y hombres.

Por nuestra parte, les invitamos a valorar y, principalmente, no juzgar a la mujer que es madre, en todos los aspectos de su persona, como en su tiempo personal, en sus gustos e intereses, en el derecho a estar sola, a divertirse, a desarrollarse en el trabajo, etc.

En este día celebremos a nuestras madres, no sólo por lo que “nos entregan”, si no que basado en un vínculo de amor y respeto mutuo.

 

10 de mayo – Diario El Sur

 

(08 / 06 / 2020)